Richard Gere fue uno de los pioneros en el desnudo frontal para la pantalla grande, corría el año 1980 y él era uno de los actores con proyección más solicitados del momentos. Richard no dudó en ponerse bajo las órdenes de Paul Scharader y dar vida a un prostituo (escort o flete) profesional, educado y de alto vuelo. La escena en la cama junto a Lauren Hutton cuando se levanta de la cama dirigiéndose a la ventana completamente desnudo dejó ver a un Gere en su mejor forma.